Migraña
Guía clara sobre la migraña, un trastorno neurológico recurrente que puede afectar mucho más que la cabeza.
La migraña es un trastorno neurológico frecuente que, aunque en esta clínica se aborda principalmente por su relación con el mareo y el vértigo, puede presentarse también como un cuadro de dolor de cabeza sin componente vestibular, con impacto importante en la calidad de vida.
Trastorno neurológico recurrente con cefalea pulsátil, náuseas y sensibilidad a estímulos.
Aura (alteraciones visuales u otras) antes o durante la crisis, en algunas personas.
Identificar desencadenantes, hábitos regulares y tratamiento específico de las crisis.
¿En qué consiste esta enfermedad?
La migraña es un trastorno neurológico recurrente que puede producir cefalea pulsátil, náuseas, sensibilidad a la luz, el sonido o los olores y, en algunas personas, aura. No se limita a un “dolor de cabeza”: puede afectar la concentración, la energía, el sueño y la capacidad funcional. Su frecuencia varía desde crisis esporádicas hasta formas crónicas.
¿Qué causa esta enfermedad?
Tiene una base genética y neurobiológica compleja. Participan los circuitos del dolor trigeminovascular, distintos neurotransmisores y cambios en la excitabilidad cerebral. Factores como la falta o el exceso de sueño, el estrés, la menstruación, el ayuno, el alcohol, la deshidratación y ciertos alimentos pueden desencadenar crisis en personas predispuestas.
¿Qué causa los síntomas de esta enfermedad?
La activación de vías sensitivas y autonómicas produce dolor, náuseas y sensibilidad ambiental. El aura se asocia con cambios transitorios en la actividad cortical. Durante una crisis, la sensibilidad del sistema nervioso aumenta, por lo que estímulos cotidianos pueden resultar molestos o incluso intolerables.
¿Cómo se diagnostica esta enfermedad?
El diagnóstico es clínico y se realiza mediante el patrón de las crisis, las características del dolor, los síntomas asociados y los antecedentes personales y familiares. No suele requerir neuroimagen si la presentación es típica y la exploración neurológica es normal. Se solicitan estudios cuando hay cefalea nueva o progresiva, déficit neurológico, fiebre, trauma u otras señales de alarma.
¿Cómo se trata esta enfermedad?
El manejo incluye educación, registro de los desencadenantes, regularidad del sueño y las comidas, hidratación y actividad física. Las crisis pueden tratarse con medicamentos específicos o analgésicos apropiados según evaluación médica. Si son frecuentes o incapacitantes, se consideran tratamientos preventivos. Evitar el uso excesivo de analgésicos es clave para prevenir la cefalea por sobreuso de medicamentos.
¿Cuándo consultar de urgencia?
Consulte de inmediato ante una cefalea nueva y muy intensa (“la peor de su vida”), cefalea que empeora progresivamente, fiebre, trauma reciente, alteración de conciencia o déficit neurológico nuevo, ya que requieren descartar otras causas.
Referencias bibliográficas
- International Headache Society. The International Classification of Headache Disorders, 3rd edition. Cephalalgia. 2018;38(1):1-211.
- Lempert T, et al. Vestibular migraine: Diagnostic criteria (Update). Journal of Vestibular Research. 2022;32(1):1-6.
- Bárány Society. International Classification of Vestibular Disorders (ICVD): Consensus documents.
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