Fractura nasal
Guía clara sobre la fractura nasal, la importancia de descartar el hematoma septal y las opciones de tratamiento.
La fractura nasal es una de las fracturas faciales más frecuentes. Además del hueso, siempre debe revisarse el tabique nasal, ya que un hematoma septal no tratado a tiempo puede dañar el cartílago de forma permanente.
Impacto directo por caídas, deportes, accidentes o golpes.
Hematoma septal, que requiere drenaje oportuno.
Control del sangrado y, si hay desviación, reducción en una ventana de tiempo definida.
¿En qué consiste esta enfermedad?
La fractura nasal es una lesión de los huesos y/o cartílagos de la nariz tras un traumatismo. Puede producir dolor, inflamación, hematomas, sangrado, desviación visible y dificultad para respirar por la nariz. Es una de las fracturas faciales más frecuentes y requiere descartar lesiones asociadas del tabique, las órbitas y el resto de la cara.
¿Qué causa esta enfermedad?
La causa es habitualmente un impacto directo durante caídas, deportes, accidentes de tránsito, agresiones o golpes accidentales. La dirección y la fuerza del traumatismo determinan si existe desviación, hundimiento, compromiso del tabique o lesiones más extensas del macizo facial.
¿Qué causa los síntomas de esta enfermedad?
El trauma produce edema, sangrado y desplazamiento de las estructuras nasales. La inflamación estrecha las vías aéreas y el sangrado puede causar epistaxis. Un hematoma septal puede comprometer el cartílago por falta de irrigación y constituye una urgencia que requiere drenaje oportuno.
¿Cómo se diagnostica esta enfermedad?
El diagnóstico se basa principalmente en el examen físico, idealmente una vez que disminuye parte del edema si no hay urgencias. Se evalúa la deformidad, la permeabilidad nasal, el tabique y la presencia de hematoma septal. La tomografía se utiliza si se sospechan fracturas faciales complejas, lesión orbitaria, neurológica o mecanismos de alta energía.
¿Cómo se trata esta enfermedad?
Las prioridades son controlar el sangrado, descartar un hematoma septal y asegurar la vía aérea. Compresas frías, elevación de la cabeza y analgésicos pueden aliviar el edema. Las fracturas desplazadas pueden requerir reducción en una ventana de tiempo definida por el especialista. Tras el trauma, se aconseja evitar nuevos golpes y consultar si aumenta la obstrucción, el dolor o la deformidad.
¿Cuándo consultar de urgencia?
Consulte de inmediato si hay sangrado que no cede, dolor y aumento de volumen progresivo dentro de la nariz (posible hematoma septal), dificultad respiratoria, alteración visual o pérdida de conciencia asociada al golpe.
Referencias bibliográficas
- Rohrich RJ, Adams WP Jr, Ahmad J. Nasal fracture management: Minimizing secondary nasal deformities. Plastic and Reconstructive Surgery. 2011;128(5):113e-125e.
- American Academy of Otolaryngology-Head and Neck Surgery Foundation. Clinical practice guidelines.
- Tunkel DE, et al. Clinical practice guideline: Nosebleed (epistaxis). Otolaryngology-Head and Neck Surgery. 2020;162(1_suppl):S1-S38.
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